
Ayer hablábamos sobre como los síntomas de nuestro cuerpo son las señales iniciales del desequilibrio, y como a través de un registro de nuestro ciclar y una observación consciente de nuestra sangre; podemos detectar y escuchar estas señales e iniciar los cambios necesarios para recuperar la salud.
Según la medicina china, aunque todos los órganos colaboran en el desarrollo y equilibrio de nuestro cuerpo y nuestro ciclo, la sangre menstrual se genera a partir de la acción conjunta de tres de los órganos principales:
- los riñones: son los responsables de controlar el desarrollo y reproducción en nuestro cuerpo. Controlan la liberación de cada óvulo y crean el Jing (la esencia). En los riñones se encuentra también nuestra memoria ancestral.
- el hígado: se encarga de limpiar la sangre y distribuirla a cada órgano según se requiera. Nutre al útero, por lo que es gracias a este, que se convierte en un lugar óptimo para la fertilidad.
- el bazo/páncreas: es el encargado de producir la sangre a través de aquello con lo que me nutro (alimentos, lo que veo, oigo, siento, hago…). También la transforma y controla, por lo que de el, depende la calidad de la misma.

Para poder llevar el registro de nuestro ciclo ya hemos compartido diferentes herramientas como el diario, el diagrama o los calendarios menstruales. Puedes elegir uno o varios de ellos e ir registrando en los mismos, todos esos síntomas que tengas durante tu ciclo. También es importante que anotes cualquier circunstancia que te haga salir de tu rutina o que se salga de lo habitual para ti, como puede ser algún periodo de estrés, un viaje, un cambio de alimentación, la realización de alguna terapia que genere movimiento en tu vientre…
Para la observación de nuestra sangre, necesitaremos una copa menstrual o practicar el sangrado libre y recoger pequeñas muestras de nuestra sangre cuando la liberemos . Las toallas, las esponjas o los tampones no pueden ayudarnos con la observación ya que absorben nuestra sangre y sólo nos permiten ver una parte de su composición.
Sólo por darte unas referencias, un sangrado equilibrado se considera aquel que:
- Tiene como cantidad entre 80ml y 100ml en total (medio vaso de agua).
- Dura entre 2 y 5 días aprox.
- Su consistencia es mas espesa al inicio y con pequeños coágulos, para volverse más liquida hacia el final.
- Su color se acerca al rojo vino tinto o rojo rubi.
- No hay manchas, paradas y re-inicios de sangre, ni olor, ni grandes coágulos.
Antes de continuar, es necesario recordar que cada una de nosotras tiene sus propias constantes o patrones dentro de una ciclicidad sana, así que las observaciones que realicemos, las haremos para observar las excepciones que apreciamos en nuestro ciclar. La referencia de qué es una voz de alarma y que es lo «natural» para ti, depende sólo de tu cuerpo.
Una vez dicho esto, podemos empezar. Como ya dijimos, necesitaremos el registro y la muestra de sangre menstrual de un ciclo. Cuando tengamos ambas, esto es lo que podemos observar:
- Cantidad y tiempo: podemos apreciar si nuestro sangrado es escaso o abundante tanto en su cantidad como en su duración. Si normalmente tienes un sangrado de unos 50ml, que dura aproximadamente 3 días, ésta será tu referencia. Cuando tu sangrado es escaso, esto indica que tu cuerpo no tiene los suficientes líquidos, que no está lo suficientemente hidratado, y por eso tu sangre es escasa. Si tu sangrado es abundante, esto indica que hay un exceso de calor en alguno de estos órganos.
- Color: el color que adquiera nuestra sangre dependerá de nuestra hidratación y temperatura. Las manchas color café previas o posteriores al sangrado son signo de frío interno. Lo mismo si el color de nuestra menstruación varía si nos encontramos en movimiento o en reposo. Cuando es rojo brillante, indica un exceso de calor, que puede provenir de la carga tóxica debido a la alimentación o a otros factores de tipo emocional y/o mental.
- Consistencia: esta va a depender de la calidad de nuestra sangre. Si observamos una sangre con coágulos grandes indica un exceso que provoca bloqueo. De nuevo, puede provenir de la ingesta de alimentos o de exceso de pensamientos, estrés… Si la consistencia es demasiado líquida, nos indica que hay un desgaste energético y que la sangre no recibe los nutrientes necesarios.
Si te apetece puedes compartir tu experiencia o cualquier duda que te surja en los comentarios. Te invito también a unirte a nuestro compartir en las redes para crear una nueva educación menstrual, usando el hashtag #28diasdeeducacionmenstrual.
¡Juntas, crecemos!