
Ayer hablamos sobre la composición de nuestra sangre menstrual y la presencia en ella de las conocidas células madre. Al final, te invitaba a recoger tu próxima sangre sagrada y experimentar con ella en alguno de sus múltiples usos.
Y es que nuestra sangre menstrual es pura riqueza! Reflexiónalo durante unos minutos…
Cada mes, nuestro cuerpo se prepara para la posible fecundación. Nuestro endometrio se reviste para prepararse para la implantación, y es, este revestimiento, el que nutrirá al embrión en sus primeros momentos de vida. Si el óvulo no se fecunda, este «preparado nutricional» de nuestras paredes uterinas se descama y da lugar a la menstruación.
Nuestra sangre menstrual, no es sangre sucia e impura como nos han hecho creer. Es alimento, es creación, es sustento, es el poder de nuestro cuerpo para albergar la Vida!
Así que hoy, te invito a que exploremos juntas cinco de los múltiples usos que conozco y que podemos dar a esta sangre sagrada! Si tu conoces algún otro uso, te agradezco lo compartas para ampliar esta información y seguir nutriéndonos con la riqueza menstrual que seguro existe en diferentes tradiciones.
- Abono o fertilizante para tu jardín: o lo que se conoce también como sembrar la luna. Para re-utilizar tu sangre de esta forma, no importa si usas compresas o toallas de tela, tampones, copa o esponjas. Consiste en simplemente, liberar la sangre recogida en un poco de agua. Personalmente tengo un cuenco que está destinado para este uso, así que, a medida que voy cambiando mis toallas de tela, las voy poniendo a remojo en este cuenco. Después es este agua de remojo, la que utilizo para regar mi huerto y mi jardín. Y el resultado es increíble y bien observable en las plantas! Incluso he visto «revivir» plantas que parecían tener los días contados. Mañana me gustaría profundizar un poco más en esta forma de uso, ya que además de ser un estupendo fertilizante orgánico, te permite la posibilidad de sembrar tus intenciones y de re-conectar con la energía de la tierra.

- Mascarilla para el pelo: igual que en el apartado anterior, necesitas dejar en remojo tus toallas o tampones de esponja para que liberen la sangre, y utilizar este agua de remojo a modo de mascarilla. Si usas copa menstrual, solo necesitas vaciar la copa en un recipiente con algo de agua y usar este agua del mismo modo. Consiste en lavarse el pelo de la misma forma que habitualmente, y despues de esto, usar este agua para aplicarla sobre el mismo, mientras masajeas suavemente con la yema de tus dedos. Después dejas reposar 5 minutos y aclaras de nuevo con agua. Esto hará que tu pelo quede hidratado, con volumen y brillo. Y no te preocupes, no queda nada de olor! Si usas alguna de las alternativas menstruales de las que ya hablamos desde hace algún tiempo, te habrás dado cuenta que tu sangre menstrual no huele, al contrario que cuando usamos tampones o toallas desechables. Sin aún así no te convence sólo aclarar, puedes usar alguna otra mascarilla.
- Mascarilla y loción para la piel: del mismo modo que antes, se trata de usar el agua de remojo (tanto de compresas, esponjas… como el agua diluida con la sangre de tu copa) para aplicar sobre tu piel. También puedes utilizar directamente tu sangre. La loción, simplemente se trata de aplicar este agua sobre la piel de tu rostro. Yo, suelo aplicarme esta loción todos los días en los que menstrúo antes de irme a dormir. Así aporto un extra de nutrición y regeneración a mi rostro. En el caso de la mascarilla, solo necesitas mezclar este agua de remojo con una arcilla (verde, roja, rosa… la que tu consideres). Debe quedar una mezcla homogenea, como una especie de pasta. A continuación, la aplicas sobre el rostro como cualquier otra mascarilla y la dejas secar. Retiras con agua y listo! Esta mascarilla te ayudará a limpiar de impurezas tu piel.
- Enriquecer tu cosmética casera: para re-utilizar tu sangre de esta forma, te aconsejo que la deshidrates. Para ello necesitarás recoger tu sangre sin diluir en una copa. Sólo necesitas vaciar la copa en un recipiente amplio (mejor evitar los plásticos), en el que puedas expandirla por toda la superficie, creando una fina capa. A continuación, déjala secar al sol o en un deshidratador durante un par de horas. Una vez esté seca, podrás despegarla con ayuda de un cuchillo o similar, obteniendo el polvo menstrual. Guárdalo un recipiente de vidrio (mejor si es hermético para conservarlo por mas tiempo) y cuando necesites, usa una pizca de este polvo para enriquecer cremas, jabones, mascarillas, aceites… Este polvo también puedes usarlo para ayudar a cicatrizar heridas, en caso de quemaduras, verrugas… aplicando una fina capa sobre tu piel.
- Arte menstrual y ritual: aquí se trata de jugar, divertirse y experimentar. Puede usar tu sangre y diferentes diluciones de la misma para pintar, usar el agua de remojo para crear pasta de arcilla y modelar, dejar una lana o tela en el agua de remojo para cargarla con el poder de tu sangre y crear después un talismán u objeto de poder, como por ejemplo, un cinturón menstrual… las opciones son infinitas! Sólo necesitas dejar volar tu creatividad e imaginación!

Si te apetece puedes compartir tu experiencia o cualquier duda que te surja en los comentarios. Te invito también a unirte a nuestro compartir en las redes para crear una nueva educación menstrual, usando el hashtag #28diasdeeducacionmenstrual.
¡Juntas, crecemos!