Educacion menstrual

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Menarquía: la primera menstruación

La menarquía se corresponde con el primer episodio de sangrado vaginal que la niña experimenta. Suele ocurrir aproximadamente entre los 9 y 16 años, aunque esto es totalmente relativo, y puede adelantar o retrasar su aparición.
A nivel fisiológico, sucede cuando tiene lugar la re-activación del eje hipofisis-hipotálamo (que como ya sabemos, es el que activa las gónadas para iniciar la producción de hormonas) y la secreción de la hormona gonadotrofina (GnHR). Esta hormona opera temporalmente durante la vida fetal y los primeros 6 meses y no se re-activa, hasta que se inicia el proceso de inicio de la pubertad.
La elevación de secreción de la hormona GnHR, produce un aumento gradual de la hormona luteinizante (LH) y foliculoestimulante (FSH), y estos pulsos, estimulan la producción de estrógenos en el ovario, dando como resultado, la aparición de la primera menstruación.
La presencia de estrógenos en el cuerpo, además de estimular el crecimiento del endometrio, estimula el crecimiento del utero, la altura, el desarrollo de las mamas, la expansión de la pelvis, aparición de vellosidades…
Es importante recuperar este momento desde el ritual y acompañar esta transición para que nuestras niñas puedan iniciar su camino en espiral desde la conciencia y aceptación.
Como dice Miranda Gray: “El ritual de transición de una niña no sólo tiene que marcar el paso desde la infancia a la madurez, sino también señalar el comienzo de su vida como mujer. El acto físico de la primera menstruación de una niña es un ritual natural que hace relativamente poco tiempo ha empezado a ignorarse como tal; es un momento en el que la vida de la jovencita cambia porque deja la naturaleza lineal de la infancia para adoptar el comportamiento cíclico de la mujer, y es por esta razón que llevar a cabo un acto simbólico cuando menstrúa por primera vez le ayudará a reconocer, enfatizar y aceptar el cambio que ha experimentado, y se transformará en el comienzo de su aprendizaje a partir de sus propias experiencias en su camino hacia la madurez.” Luna Roja
Culturas de todos los continentes, siguen celebrando el rito de la primera menstruación como un paso importante que, además de ayudar a mostrar la menstruación como un don que nos conecta con la Madre Tierra y nos inicia en los misterios de la sexualidad sagrada femenina, nos dota de una conciencia espiritual y de conexión con el todo.

“En la región de los montes Altai (Sur de Siberia), un lugar donde pervive el chamanismo de origen femenino más antiguo, reconocen la llegada de la menstruación como el momento en que una mujer puede vivir el goce del sexo, el orgasmo como un modo de iluminar la conciencia y expandir la energía (aun cuando la actividad sexual sea en soledad). Creen que la sangre menstrual es la única que el cuerpo expulsa sin acto de crueldad ni heridas y es una representación de un reinicio de ciclo cada mes. Esta sangre es sagrada para quienes adoran a la Diosa (la Tierra) y se la ofrendan. Se celebra con una fiesta tradicional para dar inicio a un periodo de profunda sensibilidad en el que las mujeres estarán más perceptivas que nunca para consultar oráculos y confiar en las visiones y la intuición; un don femenino. Suponen que la Madre Tierra devuelve a sus mujeres la energía a través de la vulva, por lo que danzan desnudas sobre los campos sembrados para fertilizarlos. […] El pueblo apache rinde un culto amoroso a las chicas que comienzan a menstruar a través de la ceremonia de Sunrise. Durante cuatro días se celebra la unión de la chica con la Madre Tierra a través de danzas, cantos, ritos sagrados y regalos; es pintada de blanco y con arcilla para que la bendición de la tierra recaiga sobre ella. A partir de ese momento, a la mujer se le considera poderosa y bendecida por su fertilidad. Una verdadera fiesta que hasta la fecha se sigue practicando.” Analia Bernardo, “Diosas y chamanas: los orígenes de las brujas”

Y tu, ¿como te sentiste al recibir tu primera sangre? ¿la viviste con miedo, vergüenza, incomodidad…? ¿y si pudiésemos vivirla y acompañarla desde el amor, la conciencia y la celebración? ¿que pasaría? ¿como nos sentiríamos? ¿como sería entonces la relación con nuestros cuerpos?
Te invito a que reflexiones y después, busques un momento para conectar contigo misma y revivir tu primera menstruación… con todo lo que eres ahora, ¿como te habría gustado vivir aquel momento? Y busca algún tipo de celebración sencilla que puedas realizar para re-significar este momento de tu historia en espiral. Puede ser algo tan simple como darte un baño con hierbas, regalarte algún collar o cinturón especial que sólo uses en tus días sa(n)grados, una danza que honre tu sangre… deja volar tu imaginación!
Y hagamos que nuestras hijas crezcan informadas… conectadas con sus cuerpos y sus ciclos… fluyendo con los cambios… sin tabúes, sin rechazos, sin miedos… explorando el temblor, las cosquillas y el placer de un útero vivo!

Si te apetece puedes compartir tu experiencia o cualquier duda que te surja en los comentarios. Te invito también a unirte a nuestro compartir en las redes para crear una nueva educación menstrual, usando el hashtag #28diasdeeducacionmenstrual.

¡Juntas, crecemos!

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