
La piel es el órgano mas extenso, delgado y permeable que tenemos. Cualquier sustancia que entre en contacto con ella, pasa directamente al torrente sanguíneo, por eso es de vital importancia ser conscientes de a que sustancias exponemos nuestra piel.
El Ayurveda, que es un estilo de vida, salud y bienestar procedente de India, dice que no pongas nada en contacto con tu piel que no puedas comerte. Esto es porque, las toxinas que ponemos en contacto con nuestra piel a través de, por ejemplo, las compresas o toallas desechables, pero también de geles íntimos, jabones, aceites… esquivan nuestro sistema digestivo y con ello, el hígado, el encargado de la desintoxicación del cuerpo, por lo que estaremos «ayudando» a la acumulación de sustancias tóxicas.
Ayer, ya hablamos sobre la gran sensibilidad y permeabilidad de nuestra vulva y nuestra vagina a sustancias tóxicas como el glifosato, el rayón o las dióxinas. Hoy, me gustaría centrarme un poco mas en la gran cantidad de plástico al que somos expuestas.
Diariamente encontramos por doquier esta sustancia: en productos de aseo personal o higiene íntima (como geles, champús, pasta de dientes, compresas o toallas desechables, tampones, pañales…), cosméticos, residuos de pesticidas en alimentos, alimentos y bebidas envasados (latas, bricks, botellas, bandejas, film transperente…), productos de limpieza de hogar, muebles, alfombras y cortinas, equipos electrónicos… y hasta en los tickets de supermercado!
Un plástico que contiene petroquímicos y diferentes sustancias consideradas disruptores endocrinos, cuya semejanza molecular a los estrógenos provoca diferentes problemas. Un disruptor endocrino, es una sustancia química tóxica, ajena al cuerpo humano, y que es capaz de alterar el equilibrio hormonal (funciona como una falsa hormona); pudiendo generar la interrupción de los procesos fisiológicos hormonales, o creando respuestas de mayor o menor intensidad de lo natural. Un reconocido especialista en disruptores de la Universidad de Massachussetts estima que existen unos 800-1000 químicos que afectan al sistema hormonal. Son los denominados xenoestrógenos, cuya estructura similar a los estrógenos secretados por nuestro cuerpo, provoca el caos y la consecuente aparición de diversas patologías. Ya sabemos lo importante que es el equilibrio hormonal para nuestra salud y bienestar menstrual-sexual, así que, podemos hacernos una idea del gran efecto que puede tener la acumulación de estas sustancias en nuestro cuerpo.

Los disruptores endocrinos afectan al organismo a múltiples niveles. Son la razón principal de la dominancia de estrógeno, desencadenante de diferentes tipos de cánceres hormonales como el de mama, ovarios, útero… Según la investigación científica provocan problemas de salud reproductiva como disminución de la fecundidad o infertilidad, pubertad precoz, menopausia precoz, diabetes, problemas cardiovasculares, alteraciones conductuales, autismo, parkinson, hiperactividad… Y también son los responsables de las alteraciones y desequilibrios de nuestra flora intestinal y vaginal, dando lugar a la proliferación de bacterias y hongos patógenos como, por ejemplo, la cándida, que tan presente esta hoy en día.
Es importante señalar ademas, que algunos disruptores son además compuestos orgánicos persistentes (COP), es decir, que se mantienen en el tiempo aun después de dejar de utilizarse o exponerse. La afirmación de la Dra. Marisa López- Teijón (Instituto Marqués, Barcelona) lo describe de una forma muy visual: «El organismo humano, cuando se diseño, no estaba previsto que supiera eliminar el metacrilato o que supiera eliminar el plástico. Todas estas sustancias se quedan dentro del organismo acumuladas porque no las puede degradar, lo mismo que cuando vemos una bolsa de plástico en medio del agua del mar. Sigue nadando pero no hay posibilidad de que la naturaleza sepa como eliminarlo»
A continuación, te dejo algunos consejos para limitar la exposición a estas sustancias:
- Busca y experimenta con alternativas menstruales saludables (hablaremos sobre esto mañana!)
- Evita o reduce el consumo de alimentos enlatados y envasados.
- Utiliza botellas y envases de vidrio.
- Intenta consumir frutas y/o verduras orgánicas.
- Busca alternativas para tus productos de aseo e higiene. También para los productos de limpieza del hogar.
En el siguiente enlace, puedes encontrar una breve guía para saber mas sobre los disruptores:
DESCÁRGALA AQUÍ
Para ayudar a tu cuerpo a deshacerse en la mayor medida posible de estas sustancias, puedes optar por realizar saunas, vapores o temazcales que te ayuden a desintoxicar, mejorar la función hepática realizando limpiezas o detox, o incluyendo en tu dieta suplementos que contribuyan a mejorarla…
Recuerda que lo importante de toda esta información, no es obsesionarse con ella, sino reflexionar y decidir informadas sobre que es lo que queremos, o que podemos hacer para mejorar nuestra salud integral.
Si te apetece puedes compartir tu experiencia o cualquier duda que te surja en los comentarios. Te invito también a unirte a nuestro compartir en las redes para crear una nueva educación menstrual, usando el hashtag #28diasdeeducacionmenstrual.
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