
Los anticonceptivos hormonales orales, también conocidos como pastillas o píldoras anticonceptivas, están elaboradas con hormonas sintéticas (elaboradas en laboratorios), que imitan al estrógeno y la progesterona secretados por nuestros ovarios. Existen diferentes tipos, incluyendo una píldora conocida como minipildora que sólo incluye progestageno. Todas ellas funcionan de una forma muy similar.
Sabemos que el funcionamiento natural del ciclo menstrual inicia en la hipófisis, con la liberacion de las gonadotrofinas del hipotálamo. Éstas, envian una señal al ovario para que este inicie la secreción de hormonas que dará lugar a la maduración del óvulo y a la ovulación, momento en que éste será expulsado a las trompas. Si el ovulo no es fecundado, el cuerpo lo reabsorbe y posteriormente tiene lugar la menstruación. Si es fecundado, el ovulo se implanta en el útero y se inicia la gestación.
Los métodos anticonceptivos hormonales bloquean la señal de la hipófisis e impiden que la LH y la FSH estimulen al ovario para que secrete sus hormonas y tenga lugar la ovulación. Este es el primer mecanismo de actuación de los anticonceptivos hormonales, ya que, si no hay ovulación, no hay fecundación. Así que durante todo el tiempo que estés ingiriendo estos anticonceptivos, estarás dejando de ovular. Y ¿por qué es importante ovular? Porque ovular es un signo de salud, que nos indica que nuestro cuerpo está funcionando en equilibrio. Y no sólo salud a nivel reproductivo! Sabemos que nuestras hormonas controlan todo nuestro cuerpo (sueño, hambre, estado de animo, humor, deseo sexual…), así que, asegurarnos unos cambios hormonales perfectamente orquestados, nos ayudan a mantener sano nuestro sueño, nuestro sistema nervioso, nuestro corazón, nuestra piel, nuestro huesos, nuestro metabolismo…
Además de esto, la progesterona presente en estas píldoras ayuda a que el esperma no alcance el ovulo mediante un doble mecanismo: alterando el moco cervical (volviéndolo mas espeso y dificultando con ello el paso del espermatozoide) y modificando la función endometrial (impidiendo que el endometrio adquiera el grosor natural del ciclo, lo cual impide la implantación).
Habitualmente, estos anticonceptivos, vienen presentados en tabletas que contienen dos tipos de píldoras diferenciadas por su color. Las primeras, las que se ingieren durante tres semanas, son las que contienen la combinación de hormonas sintéticas, y las otras, las que suelen coincidir con el sangrado, son píldoras de azúcar o placebo. Lo que se consigue de esta forma, es que haya una caída en picado de hormonas y que aparezca lo que denominamos una falsa menstruación o un sangrado por retirada de estrógeno.
En las siguientes imágenes puedes ver la diferencia de niveles hormonales en un ciclo menstrual natural y en un ciclo con tratamiento hormonal anticonceptivo:


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